¿Por qué un hombre no deja a su esposa, aunque ame a su amante?

Esta es la pregunta del millón, ¿por qué los infieles no dejan a sus esposas? Las respuestas de los especialistas te van a dejar pensando. Contrario a lo que muchas mujeres piensan, el final feliz para la amante no acostumbra a ser el más habitual entre las historias de infidelidad.

 

Sorprendentemente, los hombres que engañan prefieren quedarse con sus esposas en lugar de abandonarlas para comenzar una nueva relación.

«Los hombres no dejan a sus esposas», afirma un artículo publicado en Today, en el que se estudió el caso de varias mujeres que tienen relaciones con hombres casados. Ellas comentan que, «jamás», estos hombres dejan a sus mujeres. Si bien esto no se aplica en todos los casos, es común para la gran mayoría que los hombres no dejen a sus esposas por sus amantes.

¿Por qué los hombres no dejan a sus esposas?

5 Razones por las que los hombres no dejan a sus esposas que te van a dejar pensando:

1. La mayor parte de los hombres que son infieles buscan unas «vacaciones» de su vida de casados. En cambio, las mujeres, procuran atraer la atención de otra persona, puesto que en sus relaciones carecen de la misma. Solo un reducido número de mujeres confesaron que su infidelidad se debió a que querían concretar una fantasía sexual.

Tanto hombres como mujeres, por su parte, coincidieron en que son infieles solo con el propósito de buscar en otro lado lo que les falta en sus casas y para añadirle condimento a su vida en pareja.

Sin ánimo de justificar esta acción en absoluto, la infidelidad es tomada por los infieles como algo sin mayores consecuencias, y como unos simples «días de asueto» de las responsabilidades del matrimonio.

«Si tienes una buena relación con tu pareja, si aún hay amor y cariño, si bien  es buen padre y son parte de un buen conjunto familiar, los infieles no están necesariamente buscando una rotura cuando procuran un amante», afirmó el CEO de Victoria Milán, Sigurd Verdal. «Solo desean incorporar un tanto de pasión y aventura a sus vidas», explica.

De nuevo recalco que no estamos justificando sus resoluciones, sino más bien tratando de explicar o bien tratando de comprender sus «razones».

2. Con la esposa el hombre puede ser él mismo

Te conoce desde siempre y en toda circunstancia, y absolutamente nadie lo conoce a él como es realmente. Con la esposa, el hombre tiene la oportunidad de ser genuino, y no existe nada que no hayas visto ya en él. Contigo está cómodo, con ella ha de ser perfecto o bien alguien que realmente no es.

«¿Por qué razón dejaría a su esposa? Tras estar contigo puede volver a casa a jugar con sus hijos y estar tranquilo y relajado con su esposa», expresa David Wygant.

3. Los hijos

Habitualmente los hombres se quedan con sus esposas por sus hijos, y por intentar brindarles una «familia tradicional».

La mayor parte de los infieles viven en una realidad que no existe, en una realidad en la que su mal comportamiento está plenamente justificado. Según lo expuesto en el portal Psychology Today, el hombre emplea ciertas disculpas mentales, justificaciones como «no hago nada que mis amigos no les hagan a sus esposas».

4. El divorcio es muy doloroso

Un divorcio o bien el poner punto y final a una relación larga es muy doloroso por el hecho de que representa un sentimiento similar al luto puesto que es una pérdida; no solo por la relación que acaba, sino por los sueños y compromisos que los dos habían planeado juntos.

«¿Por qué razón se pondría él en el incómodo lugar de decidir y seleccionar a una de las dos? Si puede tenerlas a ambas. El hombre prefiere no sufrir, no pasar por ese dolor», explica Wygant.

5. Por el hecho de que todavía aman a sus esposas

¿Puede un hombre querer a su esposa y todavía engañarla?

Sí, parece imposible, mas no lo es. «Diría que sí. Ciertos afirmarían que, si un hombre verdaderamente ama a su esposa, entonces sería imposible serle infiel. Por múltiples razones, no estoy de acuerdo», responde el Portal Madamenoire.

Antes de que pienses lo contrario, de que la infidelidad y el amor no pueden ir juntas, piensa en las veces que como hijos hemos defraudado a nuestros progenitores, o bien como los padres hemos quedado mal con nuestros hijos, y jamás ha sido por carencia de amor.

Engañar a alguien a quien amas parecería algo incomprensible y también inaudito, mas sucede, y muchos hombres se han equivocado y han escogido lo incorrecto, mas están arrepentidos y todavía aman a sus esposas.